Ricky Martin convirtió el Campo Argentino de Polo en una verdadera pista de baile y desató la euforia de miles de fans en Buenos Aires. El artista salió al escenario pasadas las 22 del viernes y fue recibido por una ovación que se hizo sentir tanto dentro del predio como en los alrededores, donde incluso vecinos de Palermo siguieron el show desde sus balcones.
Con una performance hipnótica, el cantante boricua desplegó un repertorio cargado de clásicos que hicieron vibrar al público. “¡Vamos Buenos Aires!”, exclamó con su sonrisa característica, en un ida y vuelta constante con los asistentes.
Ricky se mostró elegante desde el inicio, vestido completamente de negro y con un saco con apliques brillosos que luego se quitó para interpretar una seguidilla de hits bailables como “María”, “Adrenalina”, “Shake Your Bon-Bon”, “She bangs” y “La bomba”.
El show también tuvo su momento romántico, con versiones de “Vuelve”, “Asignatura pendiente”, “Tal vez”, “A medio vivir” y “Todo queda en nada”, que despertaron la nostalgia de los fans.
Durante la noche, el artista se tomó un momento para agradecer el cariño del público argentino, que lo acompaña desde hace décadas. En ese contexto, identificó entre la multitud a dos espectadores muy especiales: sus hijos mellizos, Matteo y Valentino, quienes fueron ovacionados por los presentes.
El tramo final del recital estuvo marcado por una seguidilla de éxitos que recorrieron toda su carrera y que en Argentina ocuparon un lugar destacado en los rankings desde su lanzamiento.
Con un cambio de vestuario, Ricky Martin cerró la noche con una explosión de energía al ritmo de “La mordidita”, “Por arriba, por abajo”, “Vente pa’ca”, “Livin’ la vida loca” y “La copa de la vida”, tema emblemático del Mundial de Francia 1998.
El artista repetirá el espectáculo este sábado 18, también a las 22, en el mismo escenario porteño.